Capacitaciones en los centros de Primera Infancia

 

Los proyectos de Capacitación en los Centros de Primera Infancia de la Ciudad de Buenos Aires, apuntan a colaborar activamente con el Programa de Primera Infancia de la Dirección General de Fortalecimiento de la Sociedad Civil -Ministerio de Hábitat y Desarrollo Humano- abordando temáticas específicas y relevantes para el cuidado de los bebés e infantes que asisten diariamente a los Centros de Primera Infancia, aunando criterios que puedan ser replicados en cada espacio.
A través de los talleres, se propone crear un ámbito de comunicación con la comunidad de padres y de actores en el cuidado cotidiano de los niños pequeños, que permita poner en movimiento y reflexionar sobre aspectos conflictivos y trabajosos de la crianza, así como potenciar las capacidades y posibilidades de padres y cuidadores para generar intercambios que potencien a su vez las posibilidades de desarrollo emocional de los niños.

Cada tarea de crianza, cada posibilidad de intercambio con un niño pequeño, brinda oportunidades de encuentro y riesgos de desencuentros. Que los desencuentros en la crianza sean oportunidades para enriquecer los vínculos y no situaciones sin salida que lleven al conflicto y al malestar, depende en mucho de los recursos y la disponibilidad afectiva de los adultos. Se puede ayudar a generar recursos y herramientas lúdicos, de pensamiento, de manejo de situaciones “de crisis” que los ayuden a acrecentar los intercambios y la armonía y lidiar con los desencuentros inevitables utilizándolos para potenciar el desarrollo.

Estas herramientas pasan por la palabra, el cuerpo, el juego, el movimiento… En un ámbito de taller y capacitación se ejercitan y se movilizan estas facetas y se puede también brindar información precisa, dada por profesionales, ligada al desarrollo de los niños y la buenas prácticas de crianza.

La experiencia demuestra que es de vital importancia que aquellos que están a cargo del cuidado cotidiano de bebes y niños pequeños, asuman el compromiso responsable y maduro de sostener y alojar adecuadamente el cuerpo y las emociones de quienes asisten a los Centros de Primera Infancia. Sabiendo que los primeros años de vida son esenciales para el desarrollo y estructuración saludable de un sujeto, estamos convencidos de que es necesario asumir un compromiso profundo con la infancia.